Historia


La masía fue construida entre los años 982 y 1394 y fue habitada entonces por el señor Berenguer del Bell Solà. Por su más reciente historia, sabemos ahora que tuvo un papel importante durante la República y la guerra civil.

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Escondite del Garbo el espía que engañó a Hitler.


 

Joan Pujol Garcia, el hombre conocido con el nombre de El Garbo, ha pasado a la historia por ser el agente doble que al engañar Hitler tuvo un papel clave en la resolución de la segunda guerra mundial.

Pujol, el Garbo, sobrenombre que le puso Churchill por encontrarlo tan buen actor como la, diva Greta Garbo, consiguió que los Alemanes, para los cuales también trabajaba como agente infiltrado del contraespionaje británico, creyeran que el desembarque de Normandía se haría en una fecha posterior y en un lugar diferente.

La tarea de desinformación que se le confió era parte de la “Operación Fortitude” y logró convencer a Hitler de que el desembarque importante a Europa tendría lugar en el Pas de Calais a unos 250 quilómetros de las playas de Caen (Normandía) donde realmente ocurrió, en el marco de la operación “Overlord.” Cuando el Führer quiso rectificar, las posiciones de las tropas aliadas ya estaban muy adentradas en el territorio haciendo inevitable la derrota nazi.

Antes de ser espía, Joan Pujol vivió una temporada en Sant Joan de les Abadesses, en la masía Bell Solá, también llamada el Solá en la que antes de la guerra civil, los republicanos habían establecido una cooperativa agrícola. Allí trabajó de profesor. Al estallar la guerra civil, desertó para no ser enrolado en el ejército en uno u otro campo, pues de hecho no tenía una ideología política definida.

Entonces recordó esta casa que se encontraba cerca de la vía del tren, rodeada de bosques y caminos de montaña que le conducirían fácilmente hacia la frontera francesa, y decidió volver a ella en la que se escondió el tiempo necesario.

Ante la imposibilidad de cruzar la frontera regresaría a esconderse a Barcelona para luego dirigirse a Portugal donde embarcaría para Inglaterra. Su foto puede verse en el Museo Imperial de la guerra en Londres.

El escondite del Garbo es una pequeña bóveda de piedra de unos 6 m2 de superficie, que se encuentra debajo de la casa en la que se entraba por el techo ya que no tenía puerta. La actual propietaria de la casa, Lina, descubrió poco antes de habitarla que Lister y su batallón también acamparon en la era de la casa a principios de Marzo del 39 olvidando alguno de ellos un abrigo militar que aún conserva y que se quedó colgado del mismo clavo debajo de una terraza durante casi 60 años. Todos estos hechos le recordaron que toda la familia de su madre también buscó cobijo la noche del 8 de Febrero del 39 en la retirada, en una masía de la zona, descubriendo al poco tiempo que fue esta misma, después de que la hermana de su madre la reconociera, hechos doblemente confirmados por el pasado republicano de la casa.